Regla número uno para los regalos de empresa: no regale nada que no vaya a funcionar o que esté estropeado. Steve Jobs lo hizo… y debe entrar en la lista de los malísimos ejemplos en el puesto número uno.
Ésta es la historia de una metedura de pata muy internacional: en su visita en busca de inspiración TIC a Estados Unidos, Dimitri Medvedev, presidente ruso, recibió de manos de Steve Jobs un estupendo iPhone 4, todavía entonces fuera de mercado. El problema llegó cuando Medvedev quiso usar su estupendo iPhone fuera de Estados Unidos. Porque el terminal no funcionaba.
El iPhone no era libre… y pertenecía a AT&T, por lo que si al presidente ruso le apetece usar el smartphone no tendrá más remedio que ir (como el resto de los mortales…) a un garito cualquiera a que se lo liberen.
Visto en Business Insider

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